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Semana Santa de Arcos de la Frontera
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Hdad. Stmo. Cristo del Perdón
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C.P. 11630 - Arcos de la Frontera
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Actualizada a 17/11/2018
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CONFERENCIA "CCC AÑOS DE PERDÓN BAJO TU CRUZ"
26 DE MAYO DE 2012 - ARCOS DE LA FRONTERA
 
POR D. JOSÉ MANUEL BAENA GALLÉ
 
      En este año en el que se conmemora el trescientos aniversario de la imagen del Cristo del Perdón de Arcos de la Frontera es, tal vez, el momento de valorar los conocimientos sobre la imagen titular de esta hermandad arcense. El origen de la cofradía es confuso si bien hay noticias que confirman su existencia en el siglo XVI aunque su forma y organización actual provienen de su reorganización y refundación en 1929. Como es sabido en su salida procesional de Semana Santa presenta un solo paso de misterio en el que aparece la imagen de Cristo crucificado y a los pies de la cruz, mostrando su dolor, la Virgen y San Juan Evangelista. La imagen actual del Cristo del Perdón es de 1712, de autor desconocido, pero se tiene constancia de la existencia de otra imagen ya en el siglo XVI. Por ello se puede afirmar que, evidentemente sin olvidar el presente, han existido dos periodos claves en la historia de la hermandad que son los siglos XVI y XVIII, aunque en ambos, una serie de incógnitas complican, en parte, la historia de la escultura.
 
      El siglo XVI es un periodo de esplendor para Arcos de la Frontera que ya ha visto superado el periodo bélico con el reino de Granada y que empieza por ello, bajo la influencia de las grandes familias nobiliarias, un proceso de enriquecimiento urbano y de creación artística en la órbita del Renacimiento muestra de lo cual son, por ejemplo, las intervenciones en el presbiterio y en la sacristía de la iglesia de Santa María o su magnífico retablo principal. En estos momentos es cuando se encuentran noticias sobre una primera imagen ya que indirectamente se sabe que el Crucificado de 1712 vino a sustituir a otra imagen existente anteriormente. Asimismo, se conoce la noticia de que en 1569 el pintor de imaginería Andrés Ramírez en su testamento hacía referencia al policromado de una imagen en Arcos de la Frontera que se ha puesto en relación con el Cristo del Perdón. Hace unos años se identificó esta imagen con la escultura de Cristo crucificado existente en la Iglesia Parroquial de San Pedro de Huelva y que había sido llevada allí a causa de los destrozos ocasionados en los templos onubenses en la Guerra Civil. Esta imagen del siglo XVI representa a un crucificado siguiendo la estética tradicional sevillana y la iconografía habitual de la época con paño de pureza –de cierta rigidez-, tres clavos de punta de diamante y cruz arbórea de tipo latino. Se señaló en su momento la diferencia que se observaba entre el cuerpo de la imagen que parecía pequeño y de cierta tosquedad y la belleza y dulzura del rostro y de la cabeza. En ese sentido recientemente se ha planteado que la mascarilla del rostro pudo ser sustituida posteriormente en el siglo XVIII, poniendo esta posible intervención en relación con el escultor genovés Francesco Maria Maggio que trabajaba en Cádiz y que es autor entre otras del Cristo de la Piedad de Cádiz de 1754.
 
      El otro momento importante para Arcos de la Frontera es el siglo XVIII superado ya el estancamiento generalizado de la centuria anterior entrando en un momento de esplendor económico y cultural, acrecentado por la posición arcense de apoyo a los borbones en la guerra de Sucesión lo que le trajo privilegios y concesiones. Es la época en que estilísticamente la ciudad entra en un Barroco pleno como se verá en la propia iglesia de Santa María, entre otras actuaciones, en obras como la construcción de su torre-campanario de Bengoechea, el coro de Medina y Flores y Diego Roldán o el trascoro de Diego Antonio Díaz. Con respecto a la hermandad en estos momentos existen ya unas reglas desde 1691 y se realizan las imágenes titulares y el retablo de la Hermandad hasta que, posteriormente, en torno a 1796 la Cofradía dejó de existir.Pero la pregunta que se debe hacer es por qué en este momento se decide por parte de la hermandad la realización de una nueva imagen y la sustitución de la anterior.
      En primer lugar se debería señalar el cambio de gusto estético que habría evolucionado desde el Renacimiento del siglo XVI hasta estos momentos de un gran barroquismo a comienzos del XVIII. Pero sobre todo habría que plantear que durante los siglos anteriores se ha producido uno de los fenómenos religiosos e históricos más importantes de la historia del cristianismo como fue el proceso de la Reforma Religiosa y la Contrarreforma Católica. Sin entrar a valorar estos hechos sí se debe reseñar que la respuesta de la Iglesia Católica a las propuestas protestantes introducirán el mundo artístico en el estilo Barroco donde se valorarán elementos como el naturalismo y el realismo en las figuras y representaciones, la teatralidad y la estimación de lo escenográfico como se puede observar en fenómenos tan andaluces como son la imaginería procesional en madera policromada o las imágenes de vestir. El concilio de Trento intenta que se dote de emoción a las imágenes y que se las humanice para que primen los sentimientos. En esa línea es donde hay que situar el cambio de imagen ya que el nuevo Cristo presenta sus brazos articulados y podía participar en una representación del Descendimiento de la Cruz junto a la entonces Virgen de los Dolores que se llevaba a cabo los Viernes Santos en las gradas sobre el túmulo de la Hermandad de la Soledad. Se creaba así una escena que buscaba los aspectos más efectistas y populares, marcando una gran teatralidad que influiría en el estado espiritual y anímico de los fieles y espectadores.
 
      Esta nueva imagen, nuestro Cristo actual, mantendrá una iconografía similar a la del anterior e incluso la misma denominación marcando la importancia que para la Hermandad tiene el perdón obtenido por la muerte de Cristo y remarcando la idea salvadora de su iconografía. La imagen presenta una cierta desproporción entre sus miembros debida en gran medida a la existencia del mecanismo necesario para la escenificación del Descendimiento. Posee una cruz latina de carácter arbóreo, de forma cilíndrica donde destacan las llagas de los nudos, siendo de tipo sublimis o alta que en origen servía para humillar más al reo ya que permitía su mejor visión. Está policromada y dorada y en el Titulus Crucis presenta el acróstico INRI en forma de banda o rollo. Con respecto a la figura se debe decir que Cristo aparece con sus ojos cerrados destacando el estudio del desnudo que se hace en su cuerpo con las claras marcas de la tortura que ha recibido mostrando sus heridas y la sangre. Recalcar la tensión muscular que surge en toda la figura como se puede ver sobre todo en el tórax y en las piernas. Su rostro es de gran expresividad y serenidad, sobresaliendo la disposición del cabello que es muy abundante y sobre todo la disposición de la barba que se presenta en cierta medida dividida en el mentón. Con respecto a los clavos son tres y son los típicos clavos de herrero de sección cuadrangular con cabeza de pirámide. Es interesante señalar como el pie derecho de la imagen se apoya sobre el izquierdo permitiendo al artista dar una mayor libertad a la composición y aumentar de forma natural la flexión de las rodillas y la torsión general del cuerpo. Como elementos accesorios y removibles presenta la corona de espinas y las potencias. Finalmente con respecto al perizoma o paño de pureza habría que señalar que es cordífero, ya que usa una cuerda como sujeción de la tela, como recurso de realismo y efectismo. Posee un evidente realismo que se remarca sobre todo a su derecha cuando deja visible gran parte de la cadera del cuerpo de Cristo y como su moña se simplifica aunque nos remite estilísticamente a la escuela sevillana de imaginería.
 
      La diferencia cualitativa o de acabado entre el cuerpo y el rostro que sugieren diferentes fuentes ha sido ya señalada, aunque los datos actuales no permiten formular una explicación definitiva, es de esperar que futuros estudios den respuesta tanto a la autoría de la imagen del Cristo del Perdón de Arcos de la Frontera como a estos posibles interrogantes.
 
PRINCIPALES FUENTES CONSULTADAS: 
  • http://www.lahornacina.com/articulosgenoveses4.htm
  • BAENA GALLÉ, José Manuel: “La primitiva imagen del Cristo del Perdón de Arcos de la Frontera”, en Revista Laboratorio de Arte, nº 16. Páginas 481-490. Universidad de Sevilla. 2003 (dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/1089555.pdf).
  • CARRASCO TERRIZA, Manuel Jesús: La escultura del Crucificado en la Tierra Llana de Huelva. Diputación de Huelva. Huelva, 2000.
  • CUEVAS, José y Jesús de las: Arcos de la Frontera. Cádiz, 1985.
  • MARÍN SOLANO, Víctor y PÉREZ REGORDÁN, Manuel: Inventario (con estudio histórico-artístico) de la Iglesia Parroquial de Santa María de la Asunción, Mayor, Más Antigua y Principal de la Ciudad de Arcos de la Frontera. Arcos de la Frontera, 1980. 
 
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